Aprender a leer los estados financieros intimida si se empieza por tablas llenas de cifras. En realidad, la base son tres cuentas principales: el balance, la cuenta de resultados y el estado de flujos de efectivo. Esta página las ordena como una referencia sencilla para que tenga un mapa antes de sumergirse en los detalles.
Ejemplo de datos: las tres cuentas principales
En las cuentas anuales de una empresa cotizada encontrará al menos tres partes esenciales. Como ejemplo ilustrativo, el balance muestra lo que la empresa posee y debe en una fecha concreta, la cuenta de resultados resume los ingresos y los gastos de un periodo, y el estado de flujos de efectivo sigue el movimiento del dinero que entra y sale. En España estos estados se elaboran según el Plan General de Contabilidad y, para los grupos cotizados, conforme a las normas internacionales NIIF.
Qué responde cada estado
- El balance responde a: qué posee la empresa y qué obligaciones tiene.
- La cuenta de resultados responde a: cómo ha ido el ejercicio durante el periodo.
- El estado de flujos de efectivo responde a: de dónde viene el dinero y a dónde va.
Cómo leerlos: entienda primero la pregunta
La referencia más útil es recordar la pregunta que responde cada estado, no memorizar sus partidas. Al abrir el balance, pregúntese por el equilibrio entre activos y pasivos. Al abrir la cuenta de resultados, siga el recorrido desde los ingresos hasta el resultado final. Al abrir los flujos de efectivo, compruebe si el dinero circula de verdad, no solo si queda registrado.
Los tres se complementan. Un beneficio en la cuenta de resultados no significa necesariamente más caja, y ahí es donde los flujos de efectivo aportan una imagen adicional. Leer los tres estados juntos hace que su referencia sea más completa.
Cómo empezar sin frustrarse
Lea la memoria de las cuentas anuales. Esa parte explica las cifras con palabras y le ayuda a entender el contexto antes de interpretar las tablas.
Dudas sobre las cuentas
Límites de la lectura de estados financieros
Los estados financieros describen un periodo ya pasado y no garantizan la situación actual. Las cifras se elaboran además con determinadas hipótesis y criterios contables que conviene entender a través de la memoria. Trate por tanto los estados como material de aprendizaje para comprender, no como base única para concluir nada. Consulte siempre los documentos oficiales más recientes, por ejemplo los depositados en la CNMV.
Esta ficha no asesora
El contenido es divulgativo y no implica asesoramiento financiero. No encontrará aquí recomendaciones de compra ni de venta, previsiones ni promesas de rentabilidad; para decidir sobre sus finanzas, consulte a un profesional autorizado.